SERRANÍA DE GRAZALEMA Parque Natural
SERRANÍA DE GRAZALEMA             Parque Natural
Rio El Bosque. Foto. A. Barroso Robles

El río Guadalete, es quien preside en conjunto la serranía en cuanto a recorrido y caudal. Nace en las cercanías del Puerto del Boyar en las inmediaciones de las laderas del Peñón Grande, a los pies de los tajos de la Paventura, pasando por el puente de los Dos Ojos en caída hacia Grazalema, dirigiéndose a la población donde se le une, en las proximidades del puente de la Fuente de Abajo, el arroyo del Fresnillo que viene del Embalse del mismo nombre. Más adelante recorre el valle opuesto a la ribera de Gaidovar donde se le une el arroyo del Caballo, que nace de varios manantiales en la zona de la Yesera, la Torrecilla y las Piletas. Antes de llegar al Embalse de Zahara-El Gastor, se le une el arroyo del Águila, que desciende por la cañada de Granado, junto al Peñón de Auita, que a su vez se alimenta del arroyo Higuerón que baja de los alcornocales de la zona del Monte Abajo.

 

La garganta Verde es tallada por las avenidas de los arroyos de los Ballesteros y los Volcanes, de origen en el área del Pinsapar. Éstos a su vez reciben aportes de los numerosos arroyos que bajan por las laderas norte del Pinsapar, conocidos como arroyos del Pinar. A su salida de la Garganta Verde se le une la surgencia de Bramaderos o Bocaleones y el arroyo que Baja de la Garganta Seca, uniéndose al río Guadalete después de regar varias huertas y campos de la zona del Puente de los Palominos.



El río del Bosque recibe aporte constante del Nacimiento de Benamahoma, montaña arriba y desde el Puerto del Pinar o de los Vientos, en el Pinsapar se le une el arroyo del Pinar. Y por vertiente opuesta el arroyo de la Breña del Agua. También toma las aguas que bajan del arroyo del Descansadero en la zona del Llano del Campo. Antes de llegar a la localidad de El Bosque se le une el arroyo del Espino y posteriormente vertirá sus aguas en el embalse de los Hurones.

 

El Campobuche o Guadares recoge aguas en las estribaciones de la Sierra del Caíllo, en las cercanías de la casa del Encinar y las Covezuelas, serpeando los llanos de Cerro Casín, e internándose con suaves meandros en los alcornocales de los Terrazos donde recibe algunos arroyos que bajan de las laderas de los alcornocales y llegando a los pies del Cerro Tavizna, desapareciendo en Hundidero (Málaga), en la presa abandonada. Después de transitar por las entrañas de la sierra, las aguas de este río afloran por la salida de la Cueva del Gato, uniéndose al río Guadiaro que desemboca en el Atlántico, el cual aporta sus excedentes a través del túnel de las Buitreras, al embalse de los Hurones.



El río Ubrique se forma en las cercanías de Benaocaz, donde recibe el nombre de arroyo Seco, alimentándose tímidamente con algunas de las fuentes y pequeñas arroyadas en las cercanías de esta localidad, y es a partir de Ubrique donde obtiene un caudal de mayor identidad para desembocar en el embalse de los Hurones.

 

El arroyo de los Álamos se origina en las cercanías del cortijo de los Álamos, serpeando en su búsqueda las Navas de Villaluenga o llanos de Republicanos. Se alimenta de arroyos que bajan de la Mesa y Piedra Alta con los nombres de arroyo de las Adelfas y los Fresnos, vertiendo sus aguas en la Sima del Cabo de Ronda o de Republicanos, situada a pie de las Sierras de Líbar.



El Arroyo Garganta de la Barrida recibe aporte en caudal del arroyo de la Higuereta, más adelante y en su bajada en dirección a Ubrique toma una amplia curva en dirección este, y se le une el arroyo de Alcornocalejo y en las inmediaciones de la loma de la Barrida, el arroyo de Garganta del Berrueco. Cercano a la población de Ubrique se une al río Ubrique y aguas abajo desemboca en el embalse de los Hurones.

 

Al este, marcando prácticamente la linde del Parque Natural, discurre el arroyo del Cupil, que recoge aguas en arroyada en las cercanías del Pto. de Montejaque, dirigiéndose en dirección E, paralelo a la A-376, recibiendo en su margen derecha caudal del arroyo que baja del Pantanillo, bajo los tajos de la cara N, del Peñón del Mures o Tajo de Honda, aquí toma una amplia curva en dirección O. desembocando en el río Guadiaro.

 

Estos ríos y arroyos transportan una considerable cantidad de agua durante la temporada de lluvias. No obstante, la mayoría de ellos no llevan caudal fuera de temporada. Esto es debido entre otras circunstancias a la naturaleza caliza del subsuelo, ya que permite la filtración del agua, aunque curiosamente algunos de ellos afloren kilómetros mas abajo, con oscilaciones de caudal y convertidos en ricas fuentes. Ejemplo de ello lo tenemos en el río Guadalete, el río de Ubrique o la propia Garganta Verde entre otros. Especial mención es el nacimiento del Santo, en la barriada de la estación de Benaoján-Montejaque donde sus aguas van a parar el rio Guadiaro después de aumentar su caudal.



Sin que le quepa duda al lector que son muchos los arroyos que surcan la Serranía, aquí he citado los que he creído más convenientes por aquello de pasar o cruzar los distintos itinerarios que se detallan más adelante. Numerosos arroyos e incluso varios ríos se encuentran con serios problemas de contaminación que arrastran desde hace varios años.

Atardecer sobre la Sierra del Pinar. A. Barroso
La Gente de la Sierra. Foto. A Barroso
Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio Recomendar esta página Recomendar esta página
© Antonio Barroso Robles

Página web creada con 1&1 Mi Web.