SERRANÍA DE GRAZALEMA Parque Natural
SERRANÍA DE GRAZALEMA             Parque Natural

Para llevar a cabo este interesante recorrido, nos situaremos en la fuente a la salida del pueblo, en dirección a Atajate. A unos veinticinco metros a nuestra derecha se abre un carril que poco a poco se interna en la sierra, teniendo a ambos lados parcelas dedicadas al cultivo del olivar y algunos almendros. 



El camino vuelve a tomar una curva a la izquierda en dirección sur. Si echamos un vistazo atrás, veremos la estación de Jimera de Líbar y bellas estampas serranas que se reparten por doquier.

Nos adentramos en una zona de alcornocal algo denso, con árboles de gran porte. A nuestra derecha un cartel nos informa sobre los trabajos relacionados con la saca del corcho. Un poco más adelante nos encontraremos con una casa; en sus proximidades existe un redil en cuyo centro crecía un soberbio alcornoque de enormes ramas y porte del que, desgraciadamente, ya no podremos disfrutar. Este lugar sin duda invita a una parada obligatoria, más aún si realizamos este recorrido en la primavera o el otoño, dándole a esta excursión un atractivo sin igual.

Continuaremos acompañados por alcornoques, entre los que se mezclan quejigos. Resulta fácil ver trepando sobre los troncos de estos al agateador Común (Certhia brachydactyla) adosado al fuste del árbol muy bien camuflado gracias a su plumaje y la disposición de sus dedos y uñas, tres hacia delante y una hacia atrás; de color pardo, algo manchado por encima y crema por la parte inferior, con el pico curvado y fino con el que se sirve para extraer de entre la corteza pequeñas arañas y orugas. También podremos sorprender al carbonero común (Parus major) muy activo en busca de insectos entre los árboles; su cabeza y cuello son de color negro, con una línea que desciende igualmente negro, y que separa el color amarillo del pecho y el dorso verdoso. Este pequeño pájaro forestal cría en agujeros de árboles e incluso en otros lugares de la sierra, se instala en cajas anidaderas donde sacan hasta dos descendencias muy numerosas.

Bajamos suavemente y llegamos a una cancela que atravesaremos. Continuamos entre alcornoques y quejigos y llegamos a una nueva angarilla que da acceso al arroyo de los Judíos el cual se une aguas abajo al Guadiaro. Pasaremos la casa de arroyo Judío donde no falta la típica estampa del ganado. De nuevo otra verja da paso a una zona bastante despoblada donde, a nuestra izquierda, se encuentra el huerto del pastor, donde hay una casa podríamos decir en ruinas. Desde aquí también hay unas buenas vistas del valle y sobre todo de las sierras de Blanquilla y Martín Gil. Una nueva angarilla nos anuncia una breve subida a una elevación, donde despunta un gran eucalipto en cuyas proximidades se encuentra una cortijada. En las cercania de la casa existe un pozo. Tomaremos el carril que parte a la derecha de la casa y que desciende en dirección al río por una zona muy despoblada, donde tan solo despuntan algunos árboles frutales, acebuches y alguna que otra encina.

Por estos campos ondulados en direccion al río, es fácil sorprender en la estacion otañal grandes bandos de jilgueros que aun buscan en los secos cardos y flores de tagarnina, algún grano que llevarse al estómago; en cambio, a principios de primavera y al final del verano, los abejarucos (Merops apiaster) se dejan ver en grandes grupos dirigiéndose en todas direcciones a lo largo del Guadiaro, para buscar el emplazamiento para el nido. Los veremos posados en los cables del tendido eléctrico y daremos crédito a los colores de su plumaje, destacando los verdes amarillos.  

Durante el descenso podremos detenernos a contemplar cómo crece el helecho en los troncos umbríos de los quejigos. Desde aquí el carril tras varias curvas, y teniendo siempre como referencia la población de Cortes, en breve veremos las primeras casas de la Barriada de la Estación y en descenso llegamos a la carretera que une Gaucín con Cortes de la Frontera, donde pondremos fin a esta maravillosa excursión.
Tambien podremos optar en esta ocasión por utilizar el tren, de esta forma volveremos a nuestro punto de partida.

Alcornoque (Quercus suber) Foto. A. Barroso Robles
Atardecer sobre la Sierra del Pinar. A. Barroso
La Gente de la Sierra. Foto. A Barroso
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© Antonio Barroso Robles

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