SERRANÍA DE GRAZALEMA Parque Natural
SERRANÍA DE GRAZALEMA             Parque Natural
Quejigal en los Hoyos del Pinar. Pinsapar. Foto. A. Barroso Robles

El quejigo (Quercus faginea) lo podremos ver en varios de los itinerarios que discurren por el Parque Natural y en el Área de Reserva el Pinsapar donde se mezcla de forma tímida con los pinsapos. No obstante no forma masas, llamémosle forestales, hallándose en muchos lugares acompañando encinas y alcornoques,formando bosquetes mixtos y diferenciándose claramente de éstos. 


Su nombre se debe al frances Lamark, que lo denominó en 1785 por el parecido que él creyó que mantenian sus hojas a las del haya (Fagus silvática). Se trata de un árbol de tronco recto, con la corteza parecida a la encina, con la copa redondeada y de naturaleza semicaduco, manteniendo las hojas marchitas durante mucho tiempo, marcescentes y con bordes aserrados, de entre 3 y 11 cm. En el envés mantienen una cubierta de borra fina y densa que las distingue de las hojas del roble o quejigo andaluz (Quercus canariensis) que son mas grandes y también está presente en el Parque. Muchos son los lugares en la sierra donde podremos ver a este árbol, en las cercanías de la Sierra de Margarita, en la cabecera de los llanos de Líbar existen excelentes retales con portes sobrios y añejos. Al norte del Parque, en el arroyo del Cupil, en el arroyo del Pinar, en el Boyar, y en los hoyos del Pinsapar como lugares más representativos.

 

Observaremos en muchos quejigos las agallas, de cuyo nombre latino (cecidium) deriva el nombre común castellano, con forma de bola de color marrónpardo, con un tamaño de 5 a 6 cm., posee unos pequeños piquitos que amenudo forman una corona cuyo interior es acorchado y esponjoso. El origen de la agalla hay que buscarlo en una reaccion del árbol a la picadura de un insecto de la familia cipínedos que actúa sobre los brotes jóvenes y tiernos en las ramas del quejigo para llevar a cabo la puesta, en ellas quedan protegidos por los tejidos tumulares de este parásito, encontrándose arboles completamentelagados y muy vistosos en el proceso de la pérdida de sus hojas.

Agalla del Quejigo. Foto. A. Barroso Robles
Quejigos en Linarejos-Benamahoma. Foto. A. Barroso Robles
Atardecer sobre la Sierra del Pinar. A. Barroso
La Gente de la Sierra. Foto. A Barroso
Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio Recomendar esta página Recomendar esta página
© Antonio Barroso Robles

Página web creada con 1&1 Mi Web.